El acuerdo que sacude al MERCOSUR desde adentro
El convenio firmado por Milei con Washington en febrero de 2026 generó la mayor crisis de cohesión interna del Mercosur en una década. Brasil advirtió violaciones, Paraguay guardó silencio y…
El convenio firmado por Milei con Washington en febrero de 2026 generó la mayor crisis de cohesión interna del Mercosur en una década. Brasil advirtió violaciones, Paraguay guardó silencio y Uruguay navegó entre dos aguas. El Parlasur pidió al Tribunal Permanente que se expida. El bloque más exitoso de su historia enfrenta su mayor contradicción.
El Mercosur de 2026 vive la paradoja más desconcertante de su historia de treinta y cinco años: en el mismo trimestre en que firmó y ratificó el mayor acuerdo comercial de su existencia —el tratado con la Unión Europea que conecta a 750 millones de personas en la zona de libre comercio más grande del mundo— uno de sus cuatro socios fundadores firmó un acuerdo bilateral con una potencia extranjera que viola, según tres de los otros cuatro miembros del bloque, las normas fundacionales del Arancel Externo Común y las reglas de negociación colectiva que definen al Mercosur como unión aduanera.
Ese socio es Argentina. Esa potencia extranjera es Estados Unidos. Y ese acuerdo bilateral, firmado el 5 de febrero de 2026 entre la Cancillería argentina y la Oficina del Representante Comercial estadounidense (USTR), desencadenó una crisis diplomática interna que todavía no está resuelta, que el Parlasur llevó al Tribunal Permanente de Revisión del bloque y que amenaza con convertirse en el eje más conflictivo de la Cumbre presidencial de julio en Asunción.
La pregunta que nadie en el Mercosur quiere responder públicamente pero que todos se están haciendo en privado es si un bloque que tolera que uno de sus miembros negocie individualmente con las grandes potencias sigue siendo una unión aduanera o si se ha convertido en una zona de libre comercio de facto donde cada quien hace lo que puede.