Del petróleo al salmón: impulsan en Comodoro un proyecto para producir 5.000 toneladas
Empresarios presentaron una iniciativa de cultivo en tierra con sistema RAS. Apuntan a escalar la producción hacia 2031 y posicionar a la región en la industria acuícola. Empresarios locales presentaron en Comodoro Rivadavia un proyecto para el cultivo de salmón en tierra firme, con el objetivo de diversificar la matriz productiva de la región históricamente […]
Empresarios presentaron una iniciativa de cultivo en tierra con sistema RAS. Apuntan a escalar la producción hacia 2031 y posicionar a la región en la industria acuícola.
Empresarios locales presentaron en Comodoro Rivadavia un proyecto para el cultivo de salmón en tierra firme, con el objetivo de diversificar la matriz productiva de la región históricamente ligada al petróleo.
La propuesta fue acercada al intendente Othar Macharashvili y contempla el desarrollo de un sistema RAS (Recirculating Aquaculture System), una tecnología que permite recircular y filtrar el agua, reduciendo significativamente el impacto ambiental en comparación con los métodos tradicionales en mar abierto.
Según se informó, la iniciativa se encuentra en una etapa inicial, centrada en los primeros desarrollos biológicos. El objetivo es alcanzar una producción de hasta 5.000 toneladas anuales de salmón hacia el año 2031.
El proyecto prevé instalarse en la zona de la Zona Franca de Comodoro Rivadavia, al norte de Caleta Córdova, un punto estratégico por su cercanía logística y potencial de exportación.
Desde el sector impulsor destacan que se trata de una apuesta a largo plazo que busca combinar innovación tecnológica con desarrollo económico regional. En ese marco, remarcan que el sistema en tierra permite un mayor control sanitario y productivo, además de minimizar riesgos sobre el ecosistema marino.
La iniciativa se inscribe en un contexto más amplio de búsqueda de alternativas productivas en la Patagonia, donde distintas jurisdicciones analizan el desarrollo de la acuicultura como complemento —y eventual reemplazo parcial— de actividades extractivas tradicionales.
No obstante, el avance del proyecto abrirá también el debate sobre su viabilidad económica, la escala necesaria para competir en mercados internacionales y los estándares ambientales que deberá cumplir para consolidarse en el tiempo.