Declaró un perito que pidió detener a Florencia Mansilla y luego quedó expuesto al estar condenado en el caso Ángeles Rawson por falsear dictámenes
Una situación llamativa se registró durante la tercera jornada del juicio contra Florencia Mansilla por el homicidio de Alexis Baciocchi, a partir de la declaración de un perito psiquiatra presentado por la querella. Se trata de Adolfo Méndez, especialista que intervino en la causa durante la etapa de instrucción y que llegó desde Buenos Aires […]
Una situación llamativa se registró durante la tercera jornada del juicio contra Florencia Mansilla por el homicidio de Alexis Baciocchi, a partir de la declaración de un perito psiquiatra presentado por la querella.
Se trata de Adolfo Méndez, especialista que intervino en la causa durante la etapa de instrucción y que llegó desde Buenos Aires para exponer ante el tribunal. Durante su testimonio, sostuvo que la imputada “presenta un discurso engañoso” con el objetivo de ubicarse en el rol de víctima, en un contexto social atravesado por la problemática de la violencia de género.
La defensa intentó objetar su participación, argumentando falta de imparcialidad. En ese sentido, señalaron que el propio Méndez había presentado una denuncia para que Mansilla fuera detenida tras elaborar su informe pericial, lo que —según plantearon— compromete su objetividad.
Ante esto, el psiquiatra ratificó su postura y aseguró que la imputada debe ser detenida y no tratada como paciente. Además, explicó que su denuncia respondió a un “imperativo moral”, al considerar que Mansilla representaba un riesgo. Dicha presentación fue desestimada tiempo atrás por la Justicia.
Otro de los puntos de tensión surgió cuando la defensa expuso que el perito cuenta con antecedentes penales vinculados a su labor profesional. En particular, se mencionó su condena por falso testimonio en el marco del caso por el femicidio de Ángeles Rawson, ocurrido en Buenos Aires.
Según indicaron, en aquel proceso Méndez habría manipulado un dictamen al afirmar que existió una relación sexual consentida entre la víctima y el acusado, lo que contradecía las pruebas del expediente.
Méndez fue condenado entre 2017 y 2018, a 1 año y 10 meses de prisión en suspenso y 1 año de inhabilitación por falso testimonio en la causa Ángeles por falsear un dictamen. Anteriormente había sido condenado por violación del secreto profesional en una entrevista periodística por la misma caso, siendo penado a 6 meses de prisión en suspenso y 3 años de inhabilitación profesional.
El tribunal incorporó la documentación presentada por la defensa en relación a estos antecedentes, mientras que desde la querella remarcaron que el profesional no se encuentra inhabilitado para ejercer.