miTDF · Ver nota completa

Conflicto en la UNTDF: estudiantes denuncian recorte en becas

El Sureño

Un nuevo conflicto se desató en la Universidad Nacional de Tierra del Fuego (UNTDF) luego de que se modificaran las condiciones de acceso a becas y residencia. Desde el Centro…

Un nuevo conflicto se desató en la Universidad Nacional de Tierra del Fuego (UNTDF) luego de que se modificaran las condiciones de acceso a becas y residencia. Desde el Centro de Estudiantes alertan que la medida obliga a los alumnos a elegir entre alojamiento o ingresos, impactando directamente en su trayectoria académica.

La controversia surgió tras la decisión de establecer la incompatibilidad entre la beca de residencia y las becas económicas, una combinación que hasta ahora permitía a muchos estudiantes sostener sus estudios.

La tesorera del Centro de Estudiantes, Micaela Ledesma, explicó “nos encontramos con que quieren hacer incompatibles las becas”, y remarcó que ambas ayudas resultaban fundamentales para cubrir gastos básicos. “Tenemos antecedentes de estudiantes que se recibieron gracias a estas dos becas”, afirmó.

La residencia universitaria está destinada principalmente a estudiantes de Río Grande y Tolhuin que deben trasladarse a Ushuaia, además de quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad. En ese marco, Ledesma advirtió “hoy tienen que optar entre vivir en la residencia o tener la beca económica”, lo que agrava las dificultades en un contexto de crisis habitacional. “No hay mucha oferta de alquileres en Ushuaia y la que hay no está al alcance de un estudiante”, señaló.

El malestar también creció por otra restricción: la prohibición de utilizar la cocina de la residencia para generar ingresos mediante la venta de alimentos. “También se les quitó la posibilidad de vender comida”, sostuvo Ledesma, y agregó “los chicos vendían los jueves en la universidad y eso les permitía sustentarse”.

Desde la institución, la medida se fundamenta en el reglamento que impide el uso de instalaciones con fines de lucro. Sin embargo, desde el Centro de Estudiantes cuestionan esa interpretación. “Utilizar la cocina lo consideran lucrar, entonces lo prohibieron”, explicó la referente estudiantil.

Por su parte, el secretario general del Centro de Estudiantes, Brian Lamas, apuntó contra la falta de participación en la toma de decisiones “lo más probable es que ese reglamento se haya discutido previamente, pero no con nuestra participación”, afirmó. En esa línea, agregó “no se nos incluye ni siquiera para definir cómo se desarrolla la residencia”.

El trasfondo del conflicto también expone un problema presupuestario. Ledesma consideró que la medida implica un ajuste directo “nos parece inadmisible que hayan decidido ajustar sobre los estudiantes”, y advirtió que el número de becas resulta insuficiente.

Actualmente existen alrededor de 148 becas económicas para una población estudiantil mucho mayor, a lo que se suman demoras en los pagos. “No es que cobren siempre el mismo día, pueden cobrar el 15 o el 20 del mes”, indicó Lamas, generando incertidumbre entre los beneficiarios.

En ese contexto, el dirigente remarcó la necesidad de gradualidad en cualquier cambio “no se le puede soltar la mano de un día para el otro a un estudiante que está en una situación precaria”, sostuvo.

Frente a este escenario, el Centro de Estudiantes impulsa distintas acciones para revertir la medida, como una campaña de firmas y asistencia directa a los residentes “estamos en contacto con los chicos y les llevamos mercadería”, explicó Ledesma. Además, anunciaron la difusión de un formulario abierto a toda la comunidad educativa para acompañar el reclamo.