miTDF · Ver nota completa

Buscan petróleo y gas frente a Río Grande: proyectan perforaciones a 26 kilómetros de la costa

TDF News

El mar frente a las costas de Río Grande podría convertirse en escenario de una nueva etapa de exploración hidrocarburífera. Tres compañías energéticas avanzan con un proyecto para investigar la presencia de petróleo y…

El mar frente a las costas de Río Grande podría convertirse en escenario de una nueva etapa de exploración hidrocarburífera. Tres compañías energéticas avanzan con un proyecto para investigar la presencia de petróleo y gas en aguas de la Cuenca Austral, con perforaciones previstas entre 2028 y 2029, a aproximadamente 26 kilómetros del litoral fueguino. La iniciativa reúne a la petrolera noruega Equinor, YPF y la Compañía General de Combustibles (CGC), que proyectan desarrollar trabajos exploratorios en los bloques AUS 105 y AUS 106, ubicados en el Mar Argentino. El objetivo será determinar si existen reservas de hidrocarburos que permitan avanzar, eventualmente, hacia una explotación comercial. El anuncio fue realizado por Equinor, empresa controlada mayoritariamente por el Estado noruego y con una amplia trayectoria en operaciones petroleras marinas. La compañía confirmó su decisión de continuar con el proyecto junto a sus socios, aunque aclaró que las perforaciones todavía dependen de autorizaciones ambientales, evaluaciones regulatorias y permisos de los organismos competentes. Para Tierra del Fuego, el proyecto adquiere particular relevancia por su proximidad con Río Grande y por la importancia histórica que tiene la producción de petróleo y gas dentro de la estructura económica provincial. A diferencia de los yacimientos terrestres, las exploraciones offshore requieren importantes inversiones, tecnología especializada y operaciones de mayor complejidad. Se estima que perforar un pozo exploratorio en el mar puede demandar entre 70 y 100 millones de dólares, un costo considerablemente superior al de las perforaciones convencionales en tierra. Además, este tipo de proyectos presenta un elevado nivel de incertidumbre. Las probabilidades de encontrar hidrocarburos comercialmente aprovechables durante las primeras perforaciones suelen ubicarse entre el 12% y el 20%, por lo que una campaña exploratoria no garantiza el descubrimiento de reservas económicamente viables. Sin embargo, cuando los resultados son favorables y se confirma la existencia de recursos suficientes, los desarrollos marinos pueden alcanzar una importante rentabilidad a largo plazo, especialmente por sus costos operativos una vez que la infraestructura se encuentra instalada. La experiencia internacional de Equinor constituye uno de los principales antecedentes del proyecto. La compañía desarrolló numerosas campañas de exploración en el Mar del Norte y llegó a perforar 34 pozos sin resultados positivos en Noruega antes de concretar descubrimientos petroleros. Su presencia en Argentina comenzó en 2017 y actualmente mantiene intereses exploratorios en distintas áreas marítimas, entre ellas la Cuenca Austral, Malvinas Oeste y los bloques CAN 100 y CAN 114, ubicados más al norte del Mar Argentino. Entre 2023 y 2024, la petrolera realizó una importante campaña de adquisición de información sísmica tridimensional para estudiar las características geológicas del subsuelo marino. Posteriormente, durante 2024, perforó el pozo exploratorio Argerich x-1, dentro del bloque CAN 100. Aunque aquella perforación no permitió encontrar hidrocarburos, los estudios obtenidos aportaron información técnica para continuar evaluando el potencial energético de las áreas marítimas argentinas. En paralelo, Equinor modificó su estrategia de inversiones en el país. Durante 2026 concretó la venta de sus activos terrestres en Vaca Muerta a Vista Energy por 712 millones de dólares, una operación que marcó su salida de esos desarrollos y dejó a la exploración offshore como uno de sus principales intereses dentro del territorio argentino. La decisión de avanzar sobre la Cuenca Austral abre una nueva perspectiva para la actividad energética vinculada con Tierra del Fuego. No obstante, las perforaciones previstas para 2028 y 2029 representan una etapa inicial de investigación y no implican que exista actualmente un proyecto de extracción comercial confirmado. Los resultados de los estudios ambientales, la obtención de permisos y las evaluaciones técnicas serán determinantes para establecer si las compañías podrán iniciar las operaciones en los plazos anunciados. Mientras tanto, el interés de tres importantes empresas energéticas vuelve a colocar al mar frente a Río Grande dentro de los proyectos de exploración petrolera del país, con la posibilidad de identificar nuevos recursos hidrocarburíferos en una región históricamente vinculada con esta actividad.