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Argentina y Chile realizan el Viekaren XXV en el Canal Beagle en un momento de tensión políticaChile enviará una protesta a Argentina por los comentarios de un alto mando militar sobre el Estrecho de Magallanes

Critica Sur

10:45 | Argentina y Chile despliegan fuerzas navales en el Canal Beagle mientras una disputa diplomática por los dichos del jefe de la Fuerza Aérea Argentina puso bajo la lupa el Estrecho de Magallanes, el Pasaje de Drake y la proyección antártica.El jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea, Gustavo Javier Valverde, habló sobre la soberanía de la vía marítima austral y señaló: “Hay que hacer presencia ahí porque eso es una llave bioceánica Atlántico-Pacífico”.

Las Armadas de Argentina y Chile volvieron a encontrarse en Puerto Williams para una nueva edición del ejercicio combinado Viekaren, una maniobra que desde hace más de dos décadas funciona como uno de los principales mecanismos de confianza militar entre ambos países.La edición XXV del ejercicio se desarrolla este año bajo una circunstancia incómoda: apenas días después de un cruce diplomático provocado por declaraciones del jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, brigadier general Gustavo Valverde, que dijo: “Magallanes, el sur y el Drake, todo eso es soberanía, hay que mantener ahí, hay que hacer presencia". El episodio obligó a las cancillerías a intervenir en una cuestión especialmente sensible para Buenos Aires y Santiago.Chile reivindicó como “indiscutible” su soberanía sobre el Estrecho de Magallanes y anticipó el envío de una nota formal de protesta.La Cancillería argentina, por su parte, tomó distancia de las expresiones del jefe aeronáutico y recordó que la posición oficial del país está determinada por el Tratado de Límites de 1881 y el Tratado de Paz y Amistad de 1984.En contraste, mientras los diplomáticos procuraban desactivar el incidente, unidades navales y aeronaves de ambos países comenzaron a operar juntas en uno de los espacios geográficos más sensibles del hemisferio.Confianza mutua en aguas estratégicasEl nombre Viekaren —de origen yagán y asociado al concepto de confianza— resume el espíritu con el que fue concebido el ejercicio.Desde 1999, las dos Armadas entrenan procedimientos comunes para actuar ante emergencias marítimas, una necesidad concreta en una región donde las condiciones meteorológicas, las distancias y la complejidad de los pasos marítimos pueden transformar rápidamente un incidente en una emergencia de gran magnitud.La maniobra, que se extenderá hasta el 28 de agosto, contempla la constitución de una Fuerza de Tareas Naval Binacional destinada a simular la asistencia a un buque siniestrado.Se practican operaciones de búsqueda y rescate, salvamento, control de contaminación marina, asistencia a embarcaciones, control del tránsito naval, comunicaciones y coordinación entre las fuerzas.La Armada Argentina participa con el patrullero oceánico ARA “Contraalmirante Cordero”, actualmente destacado como buque de estación en Ushuaia, además de la lancha rápida ARA “Indómita” y las lanchas patrulleras ARA “Clorinda” y ARA “Baradero”.Chile despliega los patrulleros de servicios generales ARCH “Isaza” y ARCH “Sibbald”, junto con las lanchas ARCH “Alacalufe” y ARCH “Hallef”, pertenecientes al Distrito Naval Beagle. A estos medios se suma el Destacamento Aeronaval Puerto Williams.La novedad de esta edición es precisamente la incorporación de un componente aeronaval más definido, con un helicóptero naval UH-05 Bolkow chileno y un Beechcraft B-200 Cormorán de la Aviación Naval argentina.El despliegue del B-200 se produce además en medio del proceso de traslado de aeronaves desde la histórica Base Aeronaval Punta Indio hacia la Base Aeronaval Comandante Espora, en Bahía Blanca, una decisión que genera resistencia entre trabajadores de la instalación, sectores de la comunidad de Punta Indio y el intendente de la localidad bonaerense.La incorporación de aeronaves amplía significativamente el radio de acción de la fuerza binacional y permite entrenar respuestas ante situaciones que demanden rapidez, vigilancia y acceso a sectores donde los buques tienen mayores limitaciones.Del incidente diplomático al mapa geopolíticoEl episodio protagonizado por Valverde no debería analizarse únicamente como una controversia verbal generada por inexactitudes semánticas casi de amateur.Las referencias al Estrecho de Magallanes, el Canal Beagle y el Pasaje de Drake remiten a una geografía en la que convergen intereses soberanos, rutas marítimas bioceánicas, recursos naturales y proyección hacia la Antártida.Las cuestiones vinculadas con límites, jurisdicciones y pasos interoceánicos forman parte de una arquitectura jurídica bilateral construida durante décadas luego de tensiones y cuasi conflictos armados entre la Argentina y Chile. Cualquier expresión que pueda interpretarse como una modificación de posiciones genera consecuencias diplomáticas a ambos lados de la cordillera.La reacción chilena mostró precisamente esa sensibilidad.El Estrecho de Magallanes, el Beagle y el Drake son vías de comunicación natural entre los océanos Atlántico y Pacífico, pero también forman parte de las rutas de acceso a la Antártida y de un espacio marítimo cada vez más relevante para la vigilancia, la logística y el control de actividades económicas.Ushuaia y Puerto Williams, desde donde se lanzó este año el Viekaren constituyen plataformas de proyección militar a la Antártida.Para Argentina, Ushuaia es un nodo logístico fundamental y punto de apoyo para la estrategia nacional sobre el Atlántico Sur, Malvinas y el continente blanco. Para Chile, Punta Arenas y Puerto Williams cumplen una función equivalente dentro de su propia concepción geopolítica austral y antártica.La competencia no implica confrontación, Viekaren demuestra que es posible mantener mecanismos de cooperación militar también otro ejemplo es la Patrulla Antártica Naval Combinada (PANC), operativo conjunto que realizan ambas marinas cada verano austral para proteger la vida humana y el medio ambiente en el mar antártico, incluso cuando persisten diferencias estratégicas y políticas.Magallanes: soberanía, energía y presencia militarLa cooperación y la competencia pueden coexistir en una línea delgada.Chile ha profundizado durante los últimos años la presencia de sus fuerzas en el estrecho de Magallanes. El reciente despliegue de una Fuerza de Tarea Anfibia, con participación de unidades de la Escuadra, submarinos, Aviación Naval, Infantería de Marina y Fuerzas Especiales, constituye una señal de la importancia que Santiago asigna a su extremo austral.La boca oriental del Estrecho de Magallanes es un espacio donde convergen soberanía, navegación, energía y presencia militar.Desde hace décadas constituye también un espacio de actividad petrolera y gasífera. En territorio marítimo argentino funciona el Área Magallanes, perteneciente a la Cuenca Marina Austral, donde YPF y la estatal chilena ENAP, a través de ENAP Sipetrol Argentina, mantienen desde 1991 una asociación para el desarrollo y explotación de hidrocarburos. ENAP es el operador del área.Cualquier discusión sobre seguridad marítima en el Beagle y el Estrecho contempla también la protección de la infraestructura energética, la prevención de derrames, la vigilancia de plataformas, ductos y la capacidad de respuesta ante accidentes que es parte del objetivo de las maniobras Viekaren.Ushuaia, la apuesta pendienteArgentina, mientras tanto, busca recuperar capacidades y presencia en Tierra del Fuego y reforzar el papel de Ushuaia como plataforma logística y militar.En ese esquema se encuentra el proyecto de Base Naval Integrada, concebido para sostener una mayor presencia argentina en el Atlántico Sur y mejorar el apoyo a las operaciones antárticas.El proyecto acumula demoras por falta de financiamiento, aunque podrían aplicarse fondos provenientes de la subasta de 38 hectáreas de la Base Naval Ushuaia encuadrados en la lista de inmuebles prescindibles por “falta de afectación específica, subutilización o estado de innecesariedad", según el decreto N°764/2026 que firmó Javier Milei el 20 de agosto pasado.