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A 75 años de la tragedia del “Yagán”: el accidente que marcó a Río Grande y una memoria que sigue incompleta

Critica Sur

10:03 | El 26 de marzo de 1951 un avión de Aerolíneas Argentinas se estrelló en Río Grande y dejó 11 muertos. Fue una de las mayores tragedias aéreas de la historia fueguina. Siete décadas después, el hecho sigue rodeado de interrogantes y el homenaje prometido a las víctimas permanece inconcluso.

El 26 de marzo de 1951 no fue un día más para Río Grande. En plena etapa de expansión de la aviación comercial en la Argentina, el avión “Yagán” de Aerolíneas Argentinas intentaba cumplir una ruta habitual en la Patagonia austral cuando todo se desvió en cuestión de minutos.La aeronave, que había partido desde Ushuaia, se disponía a aterrizar en la ciudad cuando se precipitó a tierra en una zona cercana a lo que hoy es el casco urbano. El impacto fue devastador.Murieron 11 personas entre pasajeros y tripulantes. Otros lograron sobrevivir, algunos con heridas de gravedad. La escena quedó grabada en la memoria de una comunidad que, por entonces, era pequeña y donde cada suceso tenía un impacto colectivo inmediato.A diferencia de otras tragedias que con el tiempo logran reconstruirse con precisión, el caso del “Yagán” quedó envuelto en incertidumbre.Nunca hubo una explicación concluyente sobre qué provocó el accidente. Las hipótesis giraron en torno a factores climáticos, fallas técnicas y las limitaciones propias de la navegación aérea de la época, especialmente en una región tan desafiante como Tierra del Fuego.Ese vacío de certezas no solo alimenta el interés histórico, sino que también refuerza el peso simbólico del hecho: una tragedia sin cierre, sin una verdad definitiva que permita ordenar el relato.Con el paso del tiempo, el impacto del accidente comenzó a desdibujarse en el espacio público. Si bien existieron intentos por mantener viva la memoria, estos no lograron consolidarse.En el lugar del hecho se erigió un monolito conmemorativo. Sin embargo, la placa que identificaba a las víctimas desapareció y el sitio quedó durante años en estado de abandono.A pesar de que se impulsaron iniciativas institucionales —incluidas ordenanzas que proponían su restauración y puesta en valor—, el homenaje nunca se concretó plenamente.La consecuencia es evidente: la tragedia más grande de la aviación local no cuenta hoy con un espacio de memoria acorde a su magnitud.Frente a esa ausencia, el recuerdo del “Yagán” sobrevivió principalmente en la memoria oral y en el compromiso de algunos vecinos que se encargaron de reconstruir la historia, reunir testimonios y evitar que el hecho quede en el olvido.Son ellos quienes, con relatos fragmentados pero persistentes, sostienen una memoria que no siempre fue prioridad en la agenda pública.A 75 años del accidente, la historia del “Yagán” sigue interpelando a Río Grande.No solo por lo que ocurrió aquella noche de 1951, sino por lo que vino después: el paso del tiempo, la falta de respuestas definitivas y un homenaje que, aunque reconocido en el plano formal, todavía no se materializa como espacio de memoria colectiva.La pregunta permanece vigente: cómo recuerda una ciudad sus tragedias y qué lugar les da en su identidad.